Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es: depende de tus lesiones y de la actitud de la aseguradora. Lo que sí podemos explicarte con claridad son las fases por las que pasa toda reclamación y qué marca los tiempos en cada una.
Fase 1: curación y estabilización de las lesiones
La indemnización no puede calcularse hasta que recibes el alta o tus lesiones se estabilizan, porque hasta entonces no se conocen los días de perjuicio ni las secuelas. En un latigazo cervical sin complicaciones hablamos de semanas o pocos meses; en lesiones graves, el tratamiento manda.
Fase 2: la reclamación y la oferta motivada
Presentada la reclamación con toda la documentación, la aseguradora dispone por ley de 3 meses para responder con una oferta motivada de indemnización o justificar su negativa. Aquí es donde un expediente bien documentado marca la diferencia: cuanto menos margen de discusión le dejes, antes y mejor es la oferta.
Fase 3: negociación o vía judicial
Si la oferta es correcta, se acepta y el pago suele llegar en pocas semanas. Si es insuficiente, se negocia; y si la aseguradora no se mueve, se acude al juzgado. La vía judicial alarga el proceso, normalmente en meses, pero cuando la diferencia económica lo justifica, compensa: nadie debería aceptar una oferta baja solo por cansancio.
Qué acelera (y qué retrasa) el cobro
- Acelera: informe de urgencias en las primeras 72 horas, rehabilitación iniciada en los 15 días siguientes y sin interrupciones, y un informe pericial sólido al alta.
- Retrasa: huecos en la documentación médica, discusiones sobre la culpa sin atestado ni testigos, y aceptar tratar directamente con el tramitador sin asesoramiento.
Importante: para que una reclamación pueda prosperar es imprescindible haber acudido a urgencias en las 72 horas posteriores al accidente y haber iniciado la rehabilitación en los 15 días siguientes.
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